La lactancia materna es la alimentación con leche del seno materno. La OMS y el UNICEF señalan asimismo que la lactancia «es una forma inigualable de facilitar el alimento ideal para el crecimiento y desarrollo correcto de los niños«.
Beneficios para ti mamá:
Es importante en todo momento llevar una dieta balanceada, consumir todos los grupos de alimentos y seguir las indicaciones brindadas por su nutricionista.
Es recomendable aumentar el consumo hídrico. Durante el embarazo y lactancia evitar bebidas alcohólicas y además café, té y chocolate ya que pueden afectar al bebé inquietándolo.
La succión del bebé causa que el útero se contraiga, reduciendo el sangramiento postparto. También hace que el útero recobre su estado anterior rápidamente.
Amamantar a su pequeño es la forma más rápida de que la madre vuelva a su peso anterior al embarazo y de prevenir, así, el riesgo de obesidad.
Beneficios para el lactante:
- Durante los primeros seis meses de vida, la lactancia materna exclusiva aporta todos los nutrientes necesarios para el desarrollo y crecimiento del lactante. No hace falta siquiera el consumo de agua.
- A partir de los seis hasta los 24 a 48 meses, es necesaria la lactancia materna complementaria con introducción de alimentos acorde con la edad.
- La leche materna va modificando su composición con el crecimiento del lactante, para satisfacer las necesidades del mismo en macro y micronutrientes.
- Es un método económico y seguro para alimentar al lactante. Es de fácil digestión y absorción, asegurando una adecuada ganancia ponderal.
- Fomenta el desarrollo sensorial y cognitivo, y protege al niño de enfermedades infecciosas y enfermedades crónicas.
- El amamantamiento ayuda la relación madre e hijo, establece lazos estrechos de amor.
Técnicas para una adecuada Lactancia Materna:
- Cuando el lactante succiona en una posición correcta es capaz de extraer la leche almacenada.
- Las mamas solo deben ser higienizadas una vez al día y de resto usar solo agua, ya que de lo contrario se remueve el unto sebáceo de la areola exponiendo el tejido de la mama a lesiones y agrietamientos.
- Para amamantar es necesario disponer de un lugar tranquilo para que el proceso se lleve de forma natural y armoniosa.
- La frecuencia de las mamadas la establece el lactante, por lo general al tener hambre lo hará saber mediante el llanto.
- La succión del bebé estimula la secreción de leche. Después de lactar, para detener la salida de la leche, coloque la mano sobre el pezón y presione suavemente unos instantes.
- Si al comienzo su producción de leche no es abundante, ésta irá aumentando progresivamente en la medida que se coloque el lactante a mamar.
- Todas las madres poseen la capacidad de producir suficiente cantidad y calidad de leche materna. Elimine de su ambiente agentes estresores y/o mejore la posición para succión del bebé.
seryhumano.com / Deborah Terán Rojas (*)
(*) Licenciada en Nutrición y Dietética, especializada en Trastornos de la Conducta Alimentaria y promotora de la Lactancia Materna por la Unicef.