Algunas veces los cristianos siguen una política de <<puertas abiertas>>. Cuando se abre una puerta de oportunidad, asumen que es la voluntad de Dios atravesarla.
La autora de éxitos de librería, Terri Blackstock, sabe que esto no es cierto. Ella nunca se reveló abiertamente contra Dios, pero descubrió que estaba muy lejos de Él después de atravesar las puertas de oportunidades. <<Me había permitido creer que Dios estaba bendiciendo mi carrera…porque había abierto todas las puertas>>, escribió en su libro Soul Restoration /Restauración del Alma).
Aunque obtuvo lo que quería _ una exitosa carrera como autora de novelas románticas para las editoriales Arlequín y Silhouette _ perdió lo que necesitaba: una relación íntima con Dios.
Cuando finalmente admitió que su carrera la mantenía alejada de Dios, ella le dio la espalda al éxito y renovó su compromiso con el Señor. Desde entonces, su carrera como escritora se ha revitalizado, y se ha convertido en una autora galardonada de las novelas de ficción cristiana.
Tan solo porque el Señor no nos impide hacer algo, no significa que quiera que continuemos. Para discernir qué oportunidades seguir, tenemos que <<aprobar lo mejor>> y estar <<llenos de frutos de justicia… para gloria y alabanza de Dios>> (Filipenses 1:10-11).
seryhumano.com / Julie Ackerman Link