El Ser y YO

Kristin Nickelsen, mediadora y terapeuta de Hamburgo, propone consejos para elevar la autoestima en su libro Ja zum nein (“Sí al no”). A grandes rasgos, recomienda combinar ejercicios de reflexión y de conducta. Aunque las siguientes sugerencias no pueden transformar de súbito una baja autoestima en una alta, sí proporcionan ideas útiles.

  1. Reconozca sus propios valores

Escriba en una hoja lo que realmente considera importante y la manera en que puede satisfacer esos valores. Procure ser sincero y preciso. Sí por ejemplo, la armonía tiene un gran peso para usted, ello no significa automáticamente que deba evitar los conflictos a toda costa o que tenga que decir sí a todo.

  • Destaque sus puntos fuertes

¿En qué soy particularmente bueno? ¿Cuál es mi talento? Anote, sin falsa modestia, qué le resulta fácil. Tenga presente los éxitos del pasado. En caso de que no le venga nada a la cabeza de manera espontánea, pregunte a sus amigos, compañeros o parientes cuáles creen que son sus puntos fuertes.

  • Asuma la responsabilidad

La autoestima se refuerza, sobre todo, con acciones concretas. Sea valiente para experimentar vivencias nuevas y ponerse a prueba. Pedir retroalimentación de manera activa (por ejemplo, de su jefe o pareja) y aceptar las críticas también forma parte de este punto.

  • Desarrolle su consciencia

Tendemos a pasar por alto aquello que nos hace sentir orgullosos y seguros de nosotros mismos. Intente fijarse en lo que ha hecho bien y en los retos que ha afrontado. No tiene por qué tratarse de éxitos económicos, deportivos o laborales. Superar una enfermedad o la pérdida de un ser querido también constituyen logros importantes.

  • Ponga límites

Nadie es puntero en todo. Si usted ha fracasado en algunos aspectos, sea indulgente consigo mismo. ¿Quizá sea el momento de reajustar sus expectativas y exigencias? No lo olvide: los demás también tienen sus límites.

  • Acéptese a sí mismo

Con frecuencia, la aceptación es mejor que trabajar obstinadamente en uno mismo. Aceptarse ayuda a ver que algunos de los defectos que uno mismo se atribuye no son tan graves y que “en todas partes cuecen habas”. Anote los aspectos personales contra los que más lucha y reflexione por qué. ¿De verdad se sentiría más satisfecho sin esas características?

  • Confíe

Convénzase de que logrará manejar los problemas; y piense que los demás le aprecian. La creencia en la autosuficiencia es una de las piedras angulares para una vida feliz.

seryhumano.com

Con información de Mente & Cerebro