Por Linda Kiklikian
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Bendito Padre, gracias por este bello día por este mimoso despertar en tu dulce regazo.
Te alabamos Padre porque has provisto bellísimas y preciosas promesas para todos los que te creemos a Ti y obedecemos por convicción y amor tus sabias instrucciones para vivir.
Así te agradecemos el conocer el más grande regalo, si te lo pedimos, y que nos envías para así tener poder para dar testimonio de Jesús que dice: » pero recibiréis poder, cuando haya venido el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra» (Hechos 1:8).
También recibimos con agradecimiento lo que has prometido hacer en los últimos días: “Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne vuestros hijos, vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días” (Joel 2: 28-29).
Recibimos todas éstas tus bendiciones en el precioso nombre de Jesucristo. Amén y amén.
DIOS NOS BENDIGA Y BENDIGA A VENEZUELA.
seryhumano.com / Linda Kiklikian